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Primera generación de biocombustibles. Puestos de trabajo e inversiones en riesgo

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La Confederación Europea de Productores de Maíz (CEPM) denuncia la desconfianza mostrada por el Parlamento Europeo en relación a la primera generación de biocombustibles. Su limitación y la aplicación del factor ILUC (cambio del uso indirecto del suelo) desde 2020 llevarán inexorablemente a la quiebra de una industria plena de esperanzas y progresos para el futuro.

 

 

 

Con el mantenimiento de la incertidumbre en la regulación de los biocombustibles, este voto pone en peligro los empleos y las inversiones presentes y futuras de este sector de la bioeconomía europea. El parlamento europeo no reconoce suficientemente los beneficios del bioetanol: diversificación de los mercados agrícolas, independencia energética, fuente de proteínas vegetales, de las cuales la U.E. es deficitaria, sin que nos olvidemos de la creación de múltiples empleos directos e indirectos en el corazón de los territorios.

 

 

La CEMP alerta sobre que el hecho de que limitar a un 6% el porcentaje de incorporación de biocarburantes convencionales a los combustibles no es coherente con el objetivo de emplear un 10% de energías renovables en el transporte para el 2020. Además, los biocarburantes avanzados no existen actualmente a escala industrial y no estarán disponibles para cubrir esa diferencia para el 2020. Por ello utilización de biocarburantes convencionales debe ser defendida y ampliada hasta, al menos, un 8%. En esa línea la decisión del Parlamento Europeo de dar un tratamiento específico al uso del bioetanol, es un paso en la dirección correcta para preservar las inversiones en este sector en un contexto de reducción en el consumo de gasolina en la U.E.

 

La CEMP reclama también que se dejen de tener en cuenta los factores ILUC en la regulación hasta que no se aclaren definitivamente los aspectos científicos que siguen estando discutidos. Recordamos que, recientemente, diversos estudios que se utilizaron para la revisión de la Directiva de Energías Renovables has sido cuestionados por expertos independientes e incluso por sus propios autores.

 

Por último, la CEMP solicita la supresión del sistema de recuento múltiple que es solamente un sistema para alcanzar el objetivo de un 10% de uso de energías renovables en 2020 y da una imagen falsa del actual nivel de uso de energías renovables en el transporte.

 

 

Teniendo en cuenta el que el proyecto de Directiva se debe desarrollar por el sistema de codecisión, la CEMP solicita a los Estados Miembros el reconocimiento de los beneficios que aportan los biocarburantes convencionales, elevando su límite de uso al 8% por lo menos, elimitando los factores ILUC,  el sistema de recuento múltiple y tengan en cuenta las especificidades del sector del bioetanol en sus decisiones.